El ministerio de Economía de Uruguay destacó este viernes que la calificadora de riesgo Moody's elevó la nota de sus títulos de deuda soberana a "Baa2" con perspectiva estable, lo que implica su mejor calificación histórica.
"Esta es la primera vez que una de las tres calificadoras más reconocidas a nivel global eleva la categoría de la deuda uruguaya un escalón por encima del mínimo nivel de Grado Inversor", destacó un comunicado oficial.
"De esta manera, Uruguay consolida la mejora crediticia alcanzada en los últimos años, especialmente tras haber recuperado el Grado Inversor en abril de 2012", subrayó.
La nota de "Baa2" ubica a la economía uruguaya al mismo nivel de calificación que Perú y Brasil, de acuerdo al criterio de esta misma agencia calificadora, y por encima de la nota de Colombia que ubica en "Baa3".
Para Moody´s, apuntalaron esta nueva mejora la consolidación del perfil crediticio de la deuda del gobierno y la continuidad del crecimiento económico basado en altos niveles de inversión y ganancias de productividad.
También influyeron "una menor exposición al riesgo regional; y una mayor diversificación de su base exportadora", recuerda la nota del ministerio de Economía.
En el actual contexto de incertidumbre, Moody´s considera que la economía uruguaya "luce menos vulnerable a los eventuales shocks provenientes de la región y a aquellos relacionados con el precio de los commodities".
El país había perdido el grado inversor en 2002, durante su peor crisis financiera, cinco años después de alcanzarlo por primera vez.
Fuente: América Economía
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/moodys-eleva-calificacion-de-deuda-soberana-de-uruguay-baa2
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30 de mayo de 2014
3 de mayo de 2013
URUGUAY: Calificadora DBRS da grado inversor; es la cuarta que lo hace
La calificadora canadiense DBRS elevó la nota de la deuda uruguaya a BBB- desde BB+, con perspectiva estable.
“Las razones para la actualización son los siguientes: las altas tasas sostenidas de crecimiento económico impulsado por la inversión, las exportaciones y una transformación estructural del sector de la agricultura, un muy bajo riesgo de refinanciamiento, y las grandes reservas financieras”, señaló DBRS en un comunicado.
“Estos factores han mejorado la dinámica de la deuda pública y mejorado la resistencia de la economía a los shocks adversos”, agregó.
Ya lo habían hecho las tres grandes (Standard & Poor’s, FitchRatings y Moody’s).
Fuente: El País - 3/05/2013
8 de marzo de 2013
URUGUAY: grado inversor de Fitch ampliará base inversora
Fitch Ratings se convirtió ayer en la última de las tres mayores agencias que califican la deuda uruguaya en otorgarle el grado inversor, al elevar la nota desde BB a BBB- para los títulos en moneda extranjera de largo plazo. La nueva perspectiva para la calificación corregida pasó a ser “estable”.
La noticia era esperada en el ministerio de Economía luego de que Standard & Poor’s y Moodys’s tomaran el mismo camino el año pasado, al ubicar a la deuda soberana uruguaya en el escalón más bajo del rango de grado inversor.
La directora de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF, Azucena Arbeleche, dijo a El Observador que la decisión de Fitch no implicará “una disminución en el costo de fondeo de Uruguay de forma inmediata”, aunque contribuirá a “expandir la base inversora” para la deuda soberana.
Ese efecto ya lo notaron en la última operación global de deuda realizada en noviembre, cuando identificaron una “base inversora más diversificada, cuentas que antes no estaban” ejemplificó Arbeleche.
El hecho de contar con el grado inversor de las tres calificadoras “grandes” –S&P, Moody’s y Fitch– permite que más fondos de inversión, en particular de pensión o institucionales, puedan adquirir títulos del Estado uruguayo debido a que en muchos casos estos solo están habilitados a adquirir instrumentos financieros cuando tienen dos o hasta tres calificaciones en ese nivel.
Por otra parte, la gestora de la deuda local remarcó como hecho positivo el diagnóstico que realizó Fitch para otorgar la suba de nota.
“Es mucho más similar a la agenda nuestra” sostuvo, al hacer referencia a la identificación de los desafíos que enfrenta la economía local. “Hubo algún momento en que los problemas que veían no eran los que veíamos nosotros (…) hay una evaluación del país que es más adecuada a la realidad, entendemos que estamos cómodamente en la categoría de grado inversor”, destacó.
En su diagnóstico, Fitch evalúa que la economía uruguaya demostró capacidad de rápida recuperación tras la caída provocada por la crisis. Eso se ha reflejado en saludables tasas de crecimiento económico como el 3,6% registrado en 2012, pese a las dificultades que atraviesan sus mayores socios comerciales.
Valoró además la gestión fiscal “prudente” y la reducción y mejora en la composición del endeudamiento al reducir la dolarización y la flexibilidad financiera que le ha asegurado buen acceso a los mercados. También destaca el “constante desarrollo” del mercado local para ampliar las fuentes de financiamiento. Estos factores fueron valorados como positivos por Arbeleche al estar más en sintonía con la agenda del gobierno, que es la que “siempre ha marcado la política de endeudamiento”, agregó.
Fitch también destacó la “oportuna” operación de administración de pasivos con el canje que permitió estirar la curva de vencimientos de deuda.
En el plano negativo menciona que la inflación continúa elevada con una marca “cercana a los dos dígitos”, sustentada en una fuerte demanda interna, una política monetaria “aún expansiva” y “poca efectividad” en la política monetaria debido a la alta dolarización y baja intermediación financiera.
Remarca que es importante mantener la inflación en una trayectoria descendente y fortalecer la credibilidad de la política monetaria para evitar “una espiral de precios y salarios”.
La calificadora menciona además el aumento del déficit fiscal, y aventura que el gobierno procederá gradualmente a la “consolidación fiscal” basándose “principalmente en la contención del gasto en los próximos dos años”.
También estima que dificultades económicas en Argentina tendrán un efecto “limitado” en Uruguay.
Además de las tres “grandes”, la deuda uruguaya es evaluada por las agencia canadience DBRS y la japonesa R&I. Las dos posicionan a Uruguay a un paso del grado inversor (BB+), la primera con perspectiva “positiva” y la segunda “estable”.
Fuente: América Economía - 08/03/2013
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/uruguay-grado-inversor-de-fitch-ampliara-base-inversora
La noticia era esperada en el ministerio de Economía luego de que Standard & Poor’s y Moodys’s tomaran el mismo camino el año pasado, al ubicar a la deuda soberana uruguaya en el escalón más bajo del rango de grado inversor.
La directora de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF, Azucena Arbeleche, dijo a El Observador que la decisión de Fitch no implicará “una disminución en el costo de fondeo de Uruguay de forma inmediata”, aunque contribuirá a “expandir la base inversora” para la deuda soberana.
Ese efecto ya lo notaron en la última operación global de deuda realizada en noviembre, cuando identificaron una “base inversora más diversificada, cuentas que antes no estaban” ejemplificó Arbeleche.
El hecho de contar con el grado inversor de las tres calificadoras “grandes” –S&P, Moody’s y Fitch– permite que más fondos de inversión, en particular de pensión o institucionales, puedan adquirir títulos del Estado uruguayo debido a que en muchos casos estos solo están habilitados a adquirir instrumentos financieros cuando tienen dos o hasta tres calificaciones en ese nivel.
Por otra parte, la gestora de la deuda local remarcó como hecho positivo el diagnóstico que realizó Fitch para otorgar la suba de nota.
“Es mucho más similar a la agenda nuestra” sostuvo, al hacer referencia a la identificación de los desafíos que enfrenta la economía local. “Hubo algún momento en que los problemas que veían no eran los que veíamos nosotros (…) hay una evaluación del país que es más adecuada a la realidad, entendemos que estamos cómodamente en la categoría de grado inversor”, destacó.
En su diagnóstico, Fitch evalúa que la economía uruguaya demostró capacidad de rápida recuperación tras la caída provocada por la crisis. Eso se ha reflejado en saludables tasas de crecimiento económico como el 3,6% registrado en 2012, pese a las dificultades que atraviesan sus mayores socios comerciales.
Valoró además la gestión fiscal “prudente” y la reducción y mejora en la composición del endeudamiento al reducir la dolarización y la flexibilidad financiera que le ha asegurado buen acceso a los mercados. También destaca el “constante desarrollo” del mercado local para ampliar las fuentes de financiamiento. Estos factores fueron valorados como positivos por Arbeleche al estar más en sintonía con la agenda del gobierno, que es la que “siempre ha marcado la política de endeudamiento”, agregó.
Fitch también destacó la “oportuna” operación de administración de pasivos con el canje que permitió estirar la curva de vencimientos de deuda.
En el plano negativo menciona que la inflación continúa elevada con una marca “cercana a los dos dígitos”, sustentada en una fuerte demanda interna, una política monetaria “aún expansiva” y “poca efectividad” en la política monetaria debido a la alta dolarización y baja intermediación financiera.
Remarca que es importante mantener la inflación en una trayectoria descendente y fortalecer la credibilidad de la política monetaria para evitar “una espiral de precios y salarios”.
La calificadora menciona además el aumento del déficit fiscal, y aventura que el gobierno procederá gradualmente a la “consolidación fiscal” basándose “principalmente en la contención del gasto en los próximos dos años”.
También estima que dificultades económicas en Argentina tendrán un efecto “limitado” en Uruguay.
Además de las tres “grandes”, la deuda uruguaya es evaluada por las agencia canadience DBRS y la japonesa R&I. Las dos posicionan a Uruguay a un paso del grado inversor (BB+), la primera con perspectiva “positiva” y la segunda “estable”.
Fuente: América Economía - 08/03/2013
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/uruguay-grado-inversor-de-fitch-ampliara-base-inversora
4 de octubre de 2012
BRASIL: Moody's cambiaría calificación a fin de año
Moody's Investors Service discutirá antes de fin de año cualquier posible modificación de la calificación soberana de grado de inversión de Brasil, dijo este jueves Mauro Leos, director de deuda soberana de la agencia.
Los principales argumentos para una mejora de la calificación de Brasil incluyen la responsabilidad fiscal, la fortaleza económica y la respuesta política, dijo Leos durante una conferencia en Sao Paulo.
Actualmente, Moody's le asigna a Brasil una calificación "Baa2" con un panorama positivo, lo que significa que es más probable que su nota mejore en el corto plazo.
El analista dijo que la relación entre pago de deuda e ingresos de Brasil es la más elevada entre los países con calificaciones comparables.
Leos agregó que el mayor cambio estructural en el país ha sido una baja de las tasas de interés.
Desde mediados del 2011, el banco central brasileño ha recortado las tasas de interés en nueve ocasiones consecutivas hasta un mínimo histórico de un 7,5%, como parte de las iniciativas del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff para revitalizar la economía.
Durante los últimos trimestres, los esfuerzos de Brasil, la mayor economía dentro de América Latina, no habían dado frutos, pero los analistas esperan que el crecimiento se recupere gradualmente en el curso del año próximo.
Fuente: América Economía - 04/10/2012
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/moodys-cambiaria-calificacion-de-brasil-fin-de-ano
Los principales argumentos para una mejora de la calificación de Brasil incluyen la responsabilidad fiscal, la fortaleza económica y la respuesta política, dijo Leos durante una conferencia en Sao Paulo.
Actualmente, Moody's le asigna a Brasil una calificación "Baa2" con un panorama positivo, lo que significa que es más probable que su nota mejore en el corto plazo.
El analista dijo que la relación entre pago de deuda e ingresos de Brasil es la más elevada entre los países con calificaciones comparables.
Leos agregó que el mayor cambio estructural en el país ha sido una baja de las tasas de interés.
Desde mediados del 2011, el banco central brasileño ha recortado las tasas de interés en nueve ocasiones consecutivas hasta un mínimo histórico de un 7,5%, como parte de las iniciativas del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff para revitalizar la economía.
Durante los últimos trimestres, los esfuerzos de Brasil, la mayor economía dentro de América Latina, no habían dado frutos, pero los analistas esperan que el crecimiento se recupere gradualmente en el curso del año próximo.
Fuente: América Economía - 04/10/2012
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/moodys-cambiaria-calificacion-de-brasil-fin-de-ano
15 de agosto de 2012
URUGUAY: impone control de capitales por alza del peso
Montevideo. Los bancos y agentes bursátiles en Uruguay estarán obligados a inmovilizar parte del capital extranjero invertido en letras del Banco Central, dijo este miércoles la autoridad monetaria, para desalentar la compra de deuda de corto y mediano plazo y reducir la presión sobre la moneda local.
El peso uruguayo se ha apreciado un 3,85% desde su mínimo del año alcanzado el 28 de junio, lo que encendió las alarmas en el Banco Central por temor a una caída en la competitividad de las exportaciones del país sudamericano.
Desde el jueves, los bancos en Uruguay deberán inmovilizar el 40% de los nuevos fondos de inversores no residentes en el país destinados a la compra de títulos del Banco Central con vencimientos de 30 a 730 días.
Los fondos inmovilizados deberán depositarse en una cuenta especial a plazo fijo en el Banco Central, de acuerdo a una circular emitida este miércoles.
El instituto emisor también volverá a autorizar el pago con dólares de títulos públicos de deuda emitidos en moneda nacional.
Desde el 4 de julio pasado, el organismo regulador había dejado sin efecto la posibilidad de pagar con moneda extranjera las licitaciones de títulos públicos, lo que obligaba a los inversores a comprar pesos en el mercado uruguayo.
"El Banco Central optó por una medida que apunta a desrrentabilizar un poco la venida de capitales financieros de corto plazo", dijo el presidente de la entidad, Mario Bergara, en una conferencia de prensa en Artigas, 600 kilómetros al norte de Montevideo.
El funcionario estimó que la rentabilidad de los títulos uruguayos se reducirá entre 2 y 2,5 puntos porcentuales para los extranjeros.
Tras conocerse la medida, el peso se depreció más del 1,2% a 21,55 unidades por dólar en el circuito mayorista, desde los 21,28 del cierre del martes, dijeron operadores.
"Uruguay parece estar pagando el precio del éxito económico", comentó el banco JP Morgan tras la medida.
La deuda pública uruguaya aumentó su atractivo para los inversores luego de que la agencia calificadora Moody´s le diera el grado de inversión el 31 de julio pasado. En abril, Standard & Poor´s le había otorgado la misma categoría.
"Una proporción creciente de la inversión en títulos del gobierno y sobre todo en títulos del Banco Central, que son títulos a corto plazo, estaba siendo de no residentes", dijo Bergara.
"El mayor interés en Uruguay tiene que ver con la obtención del grado de inversión. (...) Están apareciendo fondos de inversión, fondos de pensión, demandando agresivamente títulos del Banco Central", agregó.
El incremento en el flujo de capitales se ha dado principalmente a través de bancos, que han recibido órdenes del exterior para comprar títulos, dijeron fuentes del sistema financiero.
En cambio, diversos corredores de bolsa consultados por Reuters dijeron que sus clientes, básicamente particulares, no habían modificado sus inversiones locales recientemente.
Fuente: América Economía - 15/08/2012
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/uruguay-impone-control-de-capitales-por-alza-del-peso
Fuente: América Economía - 15/08/2012
http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/uruguay-impone-control-de-capitales-por-alza-del-peso
5 de agosto de 2012
URUGUAY: riesgo país toca su mínimo en 14 años por el grado inversor
La prima de riesgo de Uruguay bajó este viernes al valor mínimo en 14 años debido a la obtención esta semana del grado de inversión por parte de Moody's y se ubicó en 103 puntos básicos, de acuerdo al índice elaborado por el fondo local de pensiones República AFAP.
El riesgo país no alcanzaba una cifra tan baja desde abril de 1998, cuando se situó por debajo de los 100 puntos básicos, según la misma medición.
"Esto está vinculado totalmente con el grado inversor que dio Moody's. Lo de hoy es simplemente el broche final de un proceso que se venía dando", dijo a Reuters el corredor de bolsa Ángel Urraburu.
"Es bastante entendible que en un país con grado inversor ya consolidado y con Brasil que está cambiando sus pautas de política monetaria por unas menos atractivas, los bonos uruguayos se terminen fortaleciendo de forma muy marcada", agregó.
Moody's elevó la calificación soberana de Uruguay el martes a "Baa3", desde "Ba1", lo que colocó al pequeño país sudamericano en el escalón más bajo del grado de inversión no especulativo. Esto se sumó a la decisión adoptada por Standard & Poor's en abril, que también le otorgó este estatus.
El índice BVMBG de la Bolsa de Valores de Montevideo, que mide la evolución de los precios de los bonos globales en dólares más líquidos emitidos por el Gobierno uruguayo, cerró este viernes en 187,23 puntos, su valor más alto desde que se inició el registro, en enero del 2008.
Las cotizaciones fueron también superiores a las máximas históricas, de acuerdo al índice de bonos globales en dólares que elaboraba con anterioridad el semanario local Búsqueda.
El rendimiento promedio de estos títulos cerró este viernes en 2,89% anual, informó la Bolsa Electrónica de Valores.
Fuente: América Economía - 04/08/2012
31 de julio de 2012
URUGUAY: Moody's sube calificación del país a grado de inversión
Nueva York. Moody's Investors Service elevó este martes la calificación soberana de Uruguay, colocándola en la ansiada zona de grado de inversión, porque considera que se ha fortalecido la situación económica del país.
La agencia subió la nota a "Baa3" desde "Ba1" con un panorama positivo. Es la segunda agencia que pone al país en ese selecto grupo, dado que en abril Standard & Poor's ya había elevado su calificación a "BBB-".
"Lo más importante no es el grado inversor sino haber saltado dos escalones, que son la suba de la calificación pero además que la consideren positiva (el panorama). Los fundamentos que justifican la suba para nosotros es lo central", dijo el ministro de Economía de Uruguay, Fernando Lorenzo.
Moody's explicó en un comunicado que los fundamentos económicos de Uruguay se han fortalecido y el potencial de crecimiento se ha incrementado por "un cambio positivo en la productividad global de los factores".
"Como resultado, la economía tiene capacidad para reportar tasas de expansión más altas de manera sostenida, un factor que beneficia a Uruguay en relación a sus pares", agregó.
Hace tres meses Fitch Ratings también mejoró su perspectiva para la calificación crediticia de Uruguay a "positiva" desde "estable", dejando al país a un paso de obtener el grado de inversión según esa agencia.
Fuente: América Economía - 31/07/2012
8 de abril de 2012
URUGUAY: ahora compite por capitales con los grandes países emergentes
La suba de calificación otorgada por Standard & Poor's le permitió a Uruguay salir de la categoría de “bonos basura”
Los manuales de finanzas tienen una forma poco amistosa de referirse a los títulos de deuda con una calificación de riesgo de BB o por debajo. Los llaman junk bonds, lo que se traduce como “bonos basura”.
Hasta hace cuatro días, Uruguay formaba parte de esa categoría y todo activo financiero que llevara su bandera era evaluado a primera vista como de alto riesgo por su dudosa capacidad de pago.
El martes, la calificadora de riesgo Standard & Poor’s elevó la calificación soberana de los títulos uruguayos de BB+ a BBB- y el país pasó a competir en una nueva categoría: la de los países que si bien no tienen resueltas todas sus vulnerabilidades, cuentan con la confianza de los mercados financieros.
Cuando un inversor se enfrente a un título uruguayo, ya no tendrá que compararlo con los papeles de Turquía, Vietnam, Hungría o Paraguay. Ahora los pares de Uruguay son la grandes países emergentes y las economías de Europa comprometidas por la crisis de deuda. A diferencia de la anterior, la liga actual en la que Uruguay compite cuenta con una mayor solidez fiscal y ratios de deuda más acordes con sus posibilidades, pero no son inmunes a un agravamiento del contexto exterior.
A nivel regional, hay cuatro grandes grupos de países. Al primero de ellos solo lo integra Chile, con una economía de crecimiento lento pero sólido y un riesgo financiero prácticamente inexistente. Está calificado con A+, lo que implica seis escalones por encima del grado inversor. Tiene más activos de reserva que obligaciones –una deuda neta negativa que equivale a 8% del PBI– y un superávit fiscal mayor a 1% de la producción anual.
El segundo grupo es el de países considerados por Standard & Poor’s con “adecuada capacidad para responder a sus obligaciones financieras” pero cuya solvencia puede verse “debilitada” ante una coyuntura adversa. Se trata de los países calificados con BBB, integrado por Brasil, México, Panamá y Perú, como los más asentados, y Colombia y Uruguay en una segunda posición.
Se trata además de una categoría compuesta por otros grandes países emergentes, cuyo crecimiento acelerado y su potencial de expansión les permite reducir el riesgo derivado de finanzas públicas todavía no del todo sólidas y la dependencia con el mercado global de capitales. De los países BRICS, tanto Brasil como Rusia, India y Sudáfrica componen el grupo BBB, mientras que China se encuentra dos niveles más arriba, en AA.
Los países europeos comprometidos por la crisis, pero que aún cuentan con el respaldo del bloque regional, también se hallan en la nueva categoría de Uruguay. Sus ratios de deuda y necesidades de financiamiento son muy elevadas. Italia cuenta con una deuda de 120% de su PBI y un déficit presupuestado de 3,6% para este año. Irlanda e Islandia se encuentran en una situación similar.
Por detrás se encuentran Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, con una calificación B. Hoy en día cumplen con sus obligaciones, pero el riesgo de no pago es mucho mayor. A sus vulnerabilidades económicas y financieras se suma la incertidumbre política y la debilidad institucional, que no garantiza que los gobiernos prioricen hacer frente a sus deudas en un contexto más adverso.
Los manuales de finanzas tienen una forma poco amistosa de referirse a los títulos de deuda con una calificación de riesgo de BB o por debajo. Los llaman junk bonds, lo que se traduce como “bonos basura”.
Hasta hace cuatro días, Uruguay formaba parte de esa categoría y todo activo financiero que llevara su bandera era evaluado a primera vista como de alto riesgo por su dudosa capacidad de pago.
El martes, la calificadora de riesgo Standard & Poor’s elevó la calificación soberana de los títulos uruguayos de BB+ a BBB- y el país pasó a competir en una nueva categoría: la de los países que si bien no tienen resueltas todas sus vulnerabilidades, cuentan con la confianza de los mercados financieros.
Cuando un inversor se enfrente a un título uruguayo, ya no tendrá que compararlo con los papeles de Turquía, Vietnam, Hungría o Paraguay. Ahora los pares de Uruguay son la grandes países emergentes y las economías de Europa comprometidas por la crisis de deuda. A diferencia de la anterior, la liga actual en la que Uruguay compite cuenta con una mayor solidez fiscal y ratios de deuda más acordes con sus posibilidades, pero no son inmunes a un agravamiento del contexto exterior.
A nivel regional, hay cuatro grandes grupos de países. Al primero de ellos solo lo integra Chile, con una economía de crecimiento lento pero sólido y un riesgo financiero prácticamente inexistente. Está calificado con A+, lo que implica seis escalones por encima del grado inversor. Tiene más activos de reserva que obligaciones –una deuda neta negativa que equivale a 8% del PBI– y un superávit fiscal mayor a 1% de la producción anual.
El segundo grupo es el de países considerados por Standard & Poor’s con “adecuada capacidad para responder a sus obligaciones financieras” pero cuya solvencia puede verse “debilitada” ante una coyuntura adversa. Se trata de los países calificados con BBB, integrado por Brasil, México, Panamá y Perú, como los más asentados, y Colombia y Uruguay en una segunda posición.
De hecho, Uruguay cuenta con niveles de deuda y déficit fiscal similares a los de Brasil. El país tiene una deuda de 55% de su PBI, similar al ratio de 56% de Brasil. El déficit fiscal del gobierno de Dilma Rousseff es de 2,3%, casi el doble que el uruguayo (1,3%). Sin embargo, el tamaño de la vecina economía, el desarrollo de su mercado de capitales y su menor exposición a la moneda estadounidense y al comercio con la región, reducen su vulnerabilidad.
Se trata además de una categoría compuesta por otros grandes países emergentes, cuyo crecimiento acelerado y su potencial de expansión les permite reducir el riesgo derivado de finanzas públicas todavía no del todo sólidas y la dependencia con el mercado global de capitales. De los países BRICS, tanto Brasil como Rusia, India y Sudáfrica componen el grupo BBB, mientras que China se encuentra dos niveles más arriba, en AA.
Los países europeos comprometidos por la crisis, pero que aún cuentan con el respaldo del bloque regional, también se hallan en la nueva categoría de Uruguay. Sus ratios de deuda y necesidades de financiamiento son muy elevadas. Italia cuenta con una deuda de 120% de su PBI y un déficit presupuestado de 3,6% para este año. Irlanda e Islandia se encuentran en una situación similar.
En la región hay dos grupos más de países. En uno de ellos se encuentran Paraguay y Costa Rica, con una calificación de BB. Sus títulos son especulativos, como hasta hace poco los de Uruguay. La dependencia a la región –en el caso paraguayo– y abultadas necesidades de capitales –déficit de 5,6% en Costa Rica– genera riesgos según la calificadoras.
Por detrás se encuentran Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, con una calificación B. Hoy en día cumplen con sus obligaciones, pero el riesgo de no pago es mucho mayor. A sus vulnerabilidades económicas y financieras se suma la incertidumbre política y la debilidad institucional, que no garantiza que los gobiernos prioricen hacer frente a sus deudas en un contexto más adverso.
5 de abril de 2012
URUGUAY: Grado inversor y logros sociales dan respaldo a política económica
En dos semanas se echó por tierra uno de los mitos más arraigados en la ciencia económica y en la interna del gobierno: la dicotomía irreconciliable entre el mercado y las cuestiones sociales. ¿Crecer o distribuir? ¿Atender las exigencias de los fondos de inversión y las calificadoras de riesgo, o concentrar el esfuerzo en reducir la pobreza y la desigualdad? Esa ya dejó de ser la discusión en Uruguay.
El carné de ingreso al investment grade y la reducción histórica de la pobreza en cinco puntos porcentuales durante el último año, convalidan el rumbo de la política económica y le dan un fuerte espaldarazo al equipo conducido por el ministro de Economía Fernando Lorenzo y apadrinado por el vicepresidente Danilo Astori.
Todo el equipo salió el martes a la prensa a recibir los honores de Standard & Poor’s. Uruguay volvía, después de 10 años, a recibir el grado inversor de la mano de la misma calificadora de riesgo que tomó la iniciativa de degradar la deuda uruguaya al rango especulativo, en febrero de 2002. El discurso fue prudente. Las autoridades del ala astorista –a las voces del vicepresidente y el ministro, se sumó además la del presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, que completa el equipo– reconocieron el mérito que supone estar entre los países considerados “amigos de los mercados de capitales”, e insistieron en que desde hace tiempo estaban dadas las condiciones para la suba de la nota.
Pero Astori fue más allá y, en diálogo con El Observador, dijo que el grado inversor “confirma una trayectoria y una forma de hacer las cosas en Uruguay. Y si además, al mismo tiempo mejoramos los indicadores sociales, eso muestra que éste es el camino a seguir”.
Los logros principales que destacó Standard & Poor’s a la hora de subir la nota de BB+ a BBB- fueron “la mejora en el perfil de la deuda” y “la prudencia en el manejo fiscal”, dos factores que permiten al país “reducir sus vulnerabilidades a los choques externos”.
Esa confianza generada es mérito del Ministerio de Economía, que logró duplicar en menos de tres años el porcentaje de la deuda en moneda local –se espera que para este año alcance al 50% de las obligaciones–. Al mismo tiempo, el porcentaje de la deuda sobre el Producto Bruto Interno (PBI) se redujo de 71,2% al cierre de 2009 a 55,4% a fines del último año. Las grandes montañas de vencimiento fueron aplanadas y el plazo promedio de vencimientos se extendió de forma considerable.
La oposición y los economistas más ortodoxos reprochan al gobierno que Uruguay mantenga un déficit fiscal aun en el punto más alto del ciclo económico. La suba de calificación por parte de Standard & Poor’s da cuenta que ese desfasaje de 0,8% del PBI al cierre de 2011 –que en los primeros dos meses del año ascendió a 1,3%– si bien no es motivo de orgullo, tampoco incomoda demasiado. A la luz de las condiciones de mercado actuales es considerado por la calificadora “sostenible” a corto y mediano plazo.
La expansión económica no llegó con la conducción de los hombres de Astori. Uruguay acumula nueve años consecutivos de crecimiento –a un promedio anual de 5,3%, más de un punto por encima del potencial de largo plazo– y ningún economista pone en duda que se va a completar la década. En 2009 fue uno de los tres países en el mundo que eludió la recesión y a pesar de la crisis de los países desarrollados, de la desaceleración y los brotes proteccionistas en la región, Standard & Poor’s considera que “Uruguay adquirió la flexibilidad política para enfrentar con éxito el impacto de potenciales choques externos”.
Pero además, ese crecimiento económico vino acompañado por una mejora de los principales indicadores sociales. El desempleo cerró 2011 en 5,5%, el menor registro de la historia documentada, al tiempo que el poder de compra de los uruguayos retornó a los niveles perdidos de 1977.
Y esa mejora en las oportunidades se vio también en los sectores menos favorecidos. Los datos difundidos la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que en 2011 tuvo lugar la mayor caída de la pobreza desde que hay registros comparables, de 18,6% de la población a 13,7%. Desde 2007 se redujo a poco más de la mitad. También cayó la indigencia –de 1,1% a 0,5%– y la desigualdad –de 42,1 a 40,1 puntos del índice de Gini–.
El ala más radical de la izquierda cuestionó en varias oportunidades el accionar del equipo de Astori, que a su juicio prioriza el desarrollo de una economía afín a los intereses del mercado en detrimento del bienestar de los uruguayos de menores ingresos.
El impuesto a la tierra, la aplicación de una rebaja drástica del IVA solo para los más necesitados, la posibilidad de utilizar las reservas para financiar programas sociales y obras de infraestructura, y la idea de aumentar los impuestos a las grandes empresas, fueron iniciativas que si bien no llegaron en su mayoría a concretarse, buscaban reforzar el sesgo redistributivo de la actual administración de gobierno.
Liderado por un grupo de técnicos de OPP y asesores de presidencia pertenecientes al MPP, el “equipo económico alternativo” tiene una visión más pragmática de las políticas sociales.
Busca resultados inmediatos a través de apuestas concretas que tienen como objetivo que el Estado zanje las diferencias que el mercado genera en materia de oportunidades.
Astori y su equipo, en cambio, apostaron por una visión de más largo plazo que conjuga la búsqueda de un mayor atractivo del país para los inversores, con la intervención directa del Estado solo para dar respuesta a las realidades más acuciantes.
Hoy, los números le dan el respaldo a este enfoque
El carné de ingreso al investment grade y la reducción histórica de la pobreza en cinco puntos porcentuales durante el último año, convalidan el rumbo de la política económica y le dan un fuerte espaldarazo al equipo conducido por el ministro de Economía Fernando Lorenzo y apadrinado por el vicepresidente Danilo Astori.
Todo el equipo salió el martes a la prensa a recibir los honores de Standard & Poor’s. Uruguay volvía, después de 10 años, a recibir el grado inversor de la mano de la misma calificadora de riesgo que tomó la iniciativa de degradar la deuda uruguaya al rango especulativo, en febrero de 2002. El discurso fue prudente. Las autoridades del ala astorista –a las voces del vicepresidente y el ministro, se sumó además la del presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, que completa el equipo– reconocieron el mérito que supone estar entre los países considerados “amigos de los mercados de capitales”, e insistieron en que desde hace tiempo estaban dadas las condiciones para la suba de la nota.
Pero Astori fue más allá y, en diálogo con El Observador, dijo que el grado inversor “confirma una trayectoria y una forma de hacer las cosas en Uruguay. Y si además, al mismo tiempo mejoramos los indicadores sociales, eso muestra que éste es el camino a seguir”.
Los logros principales que destacó Standard & Poor’s a la hora de subir la nota de BB+ a BBB- fueron “la mejora en el perfil de la deuda” y “la prudencia en el manejo fiscal”, dos factores que permiten al país “reducir sus vulnerabilidades a los choques externos”.
Esa confianza generada es mérito del Ministerio de Economía, que logró duplicar en menos de tres años el porcentaje de la deuda en moneda local –se espera que para este año alcance al 50% de las obligaciones–. Al mismo tiempo, el porcentaje de la deuda sobre el Producto Bruto Interno (PBI) se redujo de 71,2% al cierre de 2009 a 55,4% a fines del último año. Las grandes montañas de vencimiento fueron aplanadas y el plazo promedio de vencimientos se extendió de forma considerable.
La oposición y los economistas más ortodoxos reprochan al gobierno que Uruguay mantenga un déficit fiscal aun en el punto más alto del ciclo económico. La suba de calificación por parte de Standard & Poor’s da cuenta que ese desfasaje de 0,8% del PBI al cierre de 2011 –que en los primeros dos meses del año ascendió a 1,3%– si bien no es motivo de orgullo, tampoco incomoda demasiado. A la luz de las condiciones de mercado actuales es considerado por la calificadora “sostenible” a corto y mediano plazo.
La expansión económica no llegó con la conducción de los hombres de Astori. Uruguay acumula nueve años consecutivos de crecimiento –a un promedio anual de 5,3%, más de un punto por encima del potencial de largo plazo– y ningún economista pone en duda que se va a completar la década. En 2009 fue uno de los tres países en el mundo que eludió la recesión y a pesar de la crisis de los países desarrollados, de la desaceleración y los brotes proteccionistas en la región, Standard & Poor’s considera que “Uruguay adquirió la flexibilidad política para enfrentar con éxito el impacto de potenciales choques externos”.
Pero además, ese crecimiento económico vino acompañado por una mejora de los principales indicadores sociales. El desempleo cerró 2011 en 5,5%, el menor registro de la historia documentada, al tiempo que el poder de compra de los uruguayos retornó a los niveles perdidos de 1977.
Y esa mejora en las oportunidades se vio también en los sectores menos favorecidos. Los datos difundidos la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que en 2011 tuvo lugar la mayor caída de la pobreza desde que hay registros comparables, de 18,6% de la población a 13,7%. Desde 2007 se redujo a poco más de la mitad. También cayó la indigencia –de 1,1% a 0,5%– y la desigualdad –de 42,1 a 40,1 puntos del índice de Gini–.
El ala más radical de la izquierda cuestionó en varias oportunidades el accionar del equipo de Astori, que a su juicio prioriza el desarrollo de una economía afín a los intereses del mercado en detrimento del bienestar de los uruguayos de menores ingresos.
El impuesto a la tierra, la aplicación de una rebaja drástica del IVA solo para los más necesitados, la posibilidad de utilizar las reservas para financiar programas sociales y obras de infraestructura, y la idea de aumentar los impuestos a las grandes empresas, fueron iniciativas que si bien no llegaron en su mayoría a concretarse, buscaban reforzar el sesgo redistributivo de la actual administración de gobierno.
Liderado por un grupo de técnicos de OPP y asesores de presidencia pertenecientes al MPP, el “equipo económico alternativo” tiene una visión más pragmática de las políticas sociales.
Busca resultados inmediatos a través de apuestas concretas que tienen como objetivo que el Estado zanje las diferencias que el mercado genera en materia de oportunidades.
Astori y su equipo, en cambio, apostaron por una visión de más largo plazo que conjuga la búsqueda de un mayor atractivo del país para los inversores, con la intervención directa del Estado solo para dar respuesta a las realidades más acuciantes.
Hoy, los números le dan el respaldo a este enfoque
19 de marzo de 2012
URUGUAY: Moody's le otorgaría la calificación de "grado de inversión"
Uruguay es el país de América Latina que está más próximo de obtener el preciado "grado de inversión", que perdió hace una década por una severa crisis financiera, reveló este domingo Mauro Leos, analista jefe para la región de la agencia calificadora Moody's.
En enero, Moody's revisó el panorama de la deuda soberana de Uruguay, calificada como Ba1, a positivo desde estable.
El cambio en el panorama se basó en la mejora del perfil de deuda soberana del país, un resultado que la agencia atribuyó al fuerte y continuado compromiso del Gobierno con la disciplina fiscal.
"Cerca del grado de inversión, en el sentido de cómo está la escala, está Uruguay (...) De todos los países que tenemos en América Latina, es el que en ese sentido está apuntando en esa dirección", dijo Leos a Reuters en Montevideo.
"También tenemos a Guatemala en Ba1, pero no tiene perspectiva positiva. El único país que está justo debajo de la línea es Uruguay", agregó en el marco de la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se realiza en la capital uruguaya.
Leos estimó que una próxima revisión de la calificación de Uruguay podría concretarse durante la última parte del 2012.
Uruguay está ubicado a un escalón del grado de inversión con una nota de BB+ para Standard & Poor's y la agencia Fitch Ratings.
En América Latina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Panamá y Perú poseen grado de inversión.
Esa calificación permite a los países recibir recursos de grandes inversionistas institucionales, que tienen vedado tomar posiciones en títulos de emisores que no tengan ese estatus privilegiado.
Autor: Reuters
En enero, Moody's revisó el panorama de la deuda soberana de Uruguay, calificada como Ba1, a positivo desde estable.
El cambio en el panorama se basó en la mejora del perfil de deuda soberana del país, un resultado que la agencia atribuyó al fuerte y continuado compromiso del Gobierno con la disciplina fiscal.
"Cerca del grado de inversión, en el sentido de cómo está la escala, está Uruguay (...) De todos los países que tenemos en América Latina, es el que en ese sentido está apuntando en esa dirección", dijo Leos a Reuters en Montevideo.
"También tenemos a Guatemala en Ba1, pero no tiene perspectiva positiva. El único país que está justo debajo de la línea es Uruguay", agregó en el marco de la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se realiza en la capital uruguaya.
Leos estimó que una próxima revisión de la calificación de Uruguay podría concretarse durante la última parte del 2012.
Uruguay está ubicado a un escalón del grado de inversión con una nota de BB+ para Standard & Poor's y la agencia Fitch Ratings.
En América Latina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Panamá y Perú poseen grado de inversión.
Esa calificación permite a los países recibir recursos de grandes inversionistas institucionales, que tienen vedado tomar posiciones en títulos de emisores que no tengan ese estatus privilegiado.
Autor: Reuters
17 de marzo de 2012
URUGUAY: "subestimada en más de un escalón" la nota de la deuda uruguaya según Ministro de Economía
Con varias calificadoras de riesgo en la mira, el titular de Economía, Fernando Lorenzo, dijo que está "subestimada en más de un escalón" la nota de la deuda uruguaya, ya que no considera los altos niveles de liquidez ni la reducción del riesgo cambiario.
"Creo sinceramente que en las calificaciones de algunas de las principales agencias Uruguay está subestimado en más de un escalón. Tendríamos que estar cómodamente ubicados en grado inversor y no lo estamos", dijo Lorenzo ante un auditorio colmado de inversores que visitan el país por la Asamblea de Gobernadores del BID.
El ministro aprovechó la instancia para explicar lo que tantas veces le han cuestionado las agencias calificadoras: por qué el endeudamiento público aún es tan elevado en términos del Producto Interno Bruto (PIB) y por qué persiste el déficit fiscal.
Para Lorenzo, "aceptar una trayectoria más suave del descenso del endeudamiento para evitar el riesgo cambiario" y "aceptar un déficit fiscal más alto para tener elevados niveles de liquidez" permiten "no pasar por urgencias en momentos en los cuales esas urgencias pueden implicar disrupciones en las políticas". En su alocución, explicó los costos que tuvieron esos caminos elegidos por el gobierno y el impacto que tienen en la reducción del riesgo.
El ministro consideró al riesgo cambiario "una de las vulnerabilidades del endeudamiento más importantes". Por eso, el costo que se asumió para cubrir la deuda contra el riesgo cambiario" fue "equivalente a 15 o 20 puntos del PIB", informó, lo que consideró un costo de cobertura "inmenso y explícito".
En cuanto a la liquidez del sector público, resaltó que los altos niveles que alcanzó (cercanos al 5,4% del PIB) son "esenciales como complemento de la política fiscal sólida, porque lo único que no nos puede pasar es no tener espalda financiera para reaccionar ante las dificultades". Estos niveles de liquidez se traducen en una "distancia enorme" entre la deuda bruta (56% del PIB en 2011) y la deuda neta (28% del PIB).
Lorenzo informó que el costo de mantener esos niveles "es de más de un punto del Producto" (unos US$ 400 millones, ya que esa "espalda financiera" implica pagar intereses por tener los recursos y colocarlos prácticamente a un rendimiento nulo. Por eso, dijo que el déficit fiscal consolidado de 0,8% que se alcanzó en 2011 debe ser mirado a la luz de esa "posición sólida de liquidez". Además, resaltó que "a veces se mira el endeudamiento por su monto y se olvida la forma en que vence" e informó que "muy pocos países" tienen una duración promedio de la deuda superior a 12 años como Uruguay. Agregó que el país es uno de los que menores vencimientos tiene este año en la región y que la emisión de deuda de ayer y hoy (ver A15) permitió prefinanciar tres años de amortizaciones.
Para el ministro, las notas de las calificadoras que sitúan a Uruguay a un escalón o dos del mínimo para tener grado inversor son "incomprensibles", por no condecirse con esa evaluación de riesgos que expuso ni con lo que el mercado ya "reconoce" al adquirir los títulos.
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